Ex bananeros mueren por el Nemagón y la indiferencia
Han pasado más de diez años desde que miles de bananeros empleados por compañías como la Dole Food Company fueron envenenados por su exposición en las fincas bananeras al agroquímico Nemagón, una sustancia desarrollada por las compañía Dow Chemical y Shell Chemical, del que luego se comprobó sus propiedades cancerígenas.
El campamento de ex bananeros frente a la Asamblea Nacional permanece en espera de justicia. Foto vía rel-uita.org
MANAGUA (Nicaragua).- Aún sin recibir una indemnización ni la reparación de los daños a su salud y la de sus familias, cientos de ex bananeros mantienen un plantón frente a la Asamblea Nacional de Nicaragua, en espera de que el gobierno del presidente Daniel Ortega les apoye su demanda en contra de las empresas transnacionales responsables de su envenenamiento.
Tienen más de dos años viviendo bajo lonas de plástico negro que apenas los cubren de las intensas lluvias del verano. El improvisado campamento se ha convertido poco a poco en un predio insalubre por la carencia de servicios de agua potable y drenaje.
Un riachuelo de aguas sucias corre desde el predio del campamento arrastrando malos olores y aguas de lluvia contaminadas en el área de letrinas.
"Desde el gobierno anterior se nos prometió una indemnización, pero todavía seguimos esperando", dice una mujer en el campamento que prefirió no revelar su nombre.
Nicaragua vive en un periodo de gobierno sandinista con la llegada por segunda vez a la presidencia del comandante Daniel Ortega.
Pero el agua de lluvia lava todos los días los barrios pobres, donde se ubican varios mercados al aire libre a donde las familias acuden para comprar alimentos y carbón.
Guarecidos bajo pedazos de plástico, las familias de los ex bananeros esperan ahora pacientes la promesa del presidente Ortega de que les construirá casas en terrenos baldíos ubicados en las cercanías de Palacio de Gobierno.
El calor sofocante en el campamento de los ex bananeros se olvida un momento; la lluvia de la tarde sigue lavando la tierra y llevando los malos olores a la acera de enfrente, donde despachan los políticos del gobierno sandinista.
Los acusaron de terroristas
De acuerdo con el periodista José Adán Silva del Nuevo Diario, los ex bananeros actualmente no están representados en ningún juicio, no tienen defensores privados y dependen del abogado del Estado, enfrentando así la etapa más desesperanzadora en su larga lucha en busca de justicia.
Los representantes del movimiento, relata el periodista, fueron amenazados con juicios por estafas, fraude y extorsión en Estados Unidos, a donde fueron pidiendo justicia contra las compañías de origen estadounidense.
Los han recurrido a todo: caminaron más de 140 kilómetros a pie, aprendieron a desnudarse en las calles, se enterraron hasta el cuello en tumbas simuladas, se colgaron de cruces, amenazaron con inmolarse, y asaltaron vías y parques.
Una década después se habla de una cifra arriba de dos mil ex trabajadores muertos en espera de justicia. Ninguna institución estatal da por válida la estadística y con la derrota en las cortes de Estados Unidos, la esperanza también parece morir.




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