Balleneros japoneses matan 680 cetáceos
TOKIO.- Japón volvió a cazar al término de la temporada ballenera 680 grandes cetáceos, en lo que el Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW) calificó como un claro desafío a las leyes internacionales y las actuales negociaciones de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).
El barco nodriza de la flota, el "Nishin Maru", regresó el martes con la carne de 680 ballenas al puerto de Shimonoseki. Japón mata a las ballenas en la Antártida con la excusa de objetivos científicos, pero los críticos creen que es una caza comercial camuflada que de ese modo ignora la moratoria establecida mundialmente en 1986. Los balleneros querían capturar unas 900 ballenas enanas así como otras especies, pero vieron dificultada su labor por la combativa organización ecologista Sea Shepherd.
La moratoria de la Comisión Ballenera Internacional permite excepciones por motivos científicos. Con ello, Japón defiende su programa polémico a nivel internacional y argumenta que de este modo se obtienen datos para establecer el número de poblaciones de las ballenas.
Un barco de Sea Shepherd chocó en febrero en la Antártida con un ballenero japonés, sin que hubiera heridos. Shigetoshi Nishiwaki, director científico de la flota nipona, criticó a su regreso el comportamiento agresivo de los ecologistas. Intentaron dejar fuera de funcionamiento los propulsores de los barcos, denunció.
Según la Agencia de Pesca de Japón, los cazadores de ballenas mataron a 679 ballenas minke y una ballena de aleta, especie amenazada – lo cual representa alrededor del 70% de la cuota autodesignada por Japón (935 ballenas minke y 50 ballenas de aleta). La matanza japonesa para supuestos fines científicos en el Océano Sur, lleva un total de 9,408 ballenas este año.
“El Gobierno de Japón trae orgullosamente a casa la carne de sus operaciones ilegales de cacería de ballenas en el Santuario de Ballenas del Océano Sur, una total falta de respecto para las actuales negociaciones entre miembros pro cacería de ballenas y los que favorecen su conservación en la CBI.” dijo Beatriz Bugeda, Directora del IFAW para América Latina.
“Japón está demostrando su mala fe en las negociaciones de la CBI. La Comisión y los gobiernos que favorecen la conservación, deben buscar el fin de la cacería ’científica’ de ballenas que es ilegal bajo leyes internacionales, y exigir el cumplimiento pleno de las obligaciones internacionales.
“Es inaudito que se le haya permitido a Japón continuar con esta actividad criminal durante 21 años consecutivos y salirse con la suya”, dijo Bugeda.
Los análisis realizados por paneles internacionales de expertos jurídicos independientes reunidos en París, Londres y Sydney por el IFAW, determinaron que la creciente cacería comercial de ballenas por parte de Japón, viola varias leyes y tratados internacionales, entre otros el reglamento de la CBI, el Sistema del Tratado Antártico y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).





Malditos japoneses
creen que por ser una garn potencia pueden hacer lo que quieran a quien quieran, pero mas culpa tienen los demas paises que no hacen nada por enfrentarlos y ponerles un alto