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En el centenario de Jacques-Yves Cousteau: Amar, compartir, crear y saber

por María Luisa Gaspar/EFE Última modificación Jun 15, 2010 04:16 AM
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PARÍS (Francia).- Amar, compartir, crear y saber son las claves de la felicidad y "las cuatro actúan juntas cuando se intenta proteger el medio ambiente", según glosaba el comandante Jacques-Yves Cousteau y ahora recuerda su hijo Pierre-Yves, con ocasión del centenario de su nacimiento, el 11 de junio de 1910.

En el centenario de Jacques-Yves Cousteau: Amar, compartir, crear y saber

Jacques-Yves Cousteau surcó los mares del mundo en el barco de investigación Calypso, hoy se le recuerda como un pionero en la lucha por la protección de la biodiversidad marina. Foto vía cousteaukids.org

Ecologista precoz e internacionalmente célebre por sus filmes sobre los fondos marinos y su defensa de los intereses de las generaciones futuras, Jacques Cousteau (1910-1997) citaba estos cuatro medios para desarrollarse como ser humano en "La recherche du bonheur". Un libro que el polifacético científico, también estudioso en "felicitología", editó en la década de 1970, recordó desde Marsella su hijo desde el prestigioso barco Alcyone.

El Alcyone es un histórico navío para el que hace décadas el oceanógrafo inventó un sistema precursor de energía eólica que facilitaba el 30 por ciento de sus necesidades, comentó Pierre-Yves Cousteau, de 28 años, bioquímico y especialista en ciencias espaciales, que desde hace un año trabaja exclusivamente para el equipo de la Fundación que lleva su apellido.

De su padre, con quien compartió 16 años de existencia, subrayó en primer lugar que fue "alguien con quien era muy agradable vivir", y también alguien "muy sabio".

Tenía "un mensaje ecológico muy claro" y lo plasmó en su defensa de los derechos de las generaciones futuras de encontrar un planeta habitable.

Por eso, intentó impulsar la adopción de una Carta por la ONU, pero motivos "jurídicos y semánticos", entre otros, lo impidieron, aunque la UNESCO aprobó una Declaración con sus principios, recordó.

Las Naciones Unidas no pudieron adoptar esa Carta porque "la manera en la que estaban fraseadas las cosas no es la manera de la ONU" y porque, jurídicamente, "no se puede dar derechos a alguien que no existe", explicó.

Comentó, asimismo, que todo el Equipo Cousteau trabaja muy activamente para celebrar este centenario.

En la UNESCO se lanzará en rueda de prensa el Año Cousteau y sus múltiples actividades, que van desde la preparación de una Cátedra Cousteau, una expedición científica con la revista National Geographic, la puesta en línea de archivos y un sinfín de eventos en Francia, Estados Unidos y otros países.

En estos 13 años "perdimos visibilidad", es normal, a la muerte del icono, pero las actividades del Equipo Cousteau continúan y este centenario servirá para "recordar los mensajes ecológicos claves" que impulsó y que siguen siendo tan actuales todavía hoy, agregó su hijo.

"Con sus filmes y llamamientos él trabajó para sensibilizar y promover la acción en favor de un cambio social, pero no fue escuchado; había presiones, no era el momento", consideró.

Respecto a la situación actual, el también científico y submarinista estimó que si bien hay muchos movimientos políticos ecologistas la solución del problema "no es evidente" que sea política, sino ciudadana.

"La solución puede venir del individuo", de sus hechos, con el voto, y también con el consumo. De hecho, "lo que nos va a salvar es la creatividad, la genialidad, la capacidad de inventar" para "hacer todo lo que podamos para dejar una tierra viable y no contaminada".

Hay que poner "verdaderamente manos a la obra", lo que pasa por la educación de los más pequeños, "a quienes hay que dejar la libertad de creación para que encuentren soluciones", estimó.
"Nosotros hasta ahora no las hemos encontrado, pero quizá la próxima generación lo haga, o quizá la próxima", añadió.

En cualquier caso, hay que tener presente que "los efectos son reversibles, que la vida vuelve en cuanto se deja a la naturaleza tranquila".

No hay que "bajar los brazos". Como visionario que fue, Cousteau ya recordaba que cada ser humano es responsable de la gestión del ecosistema, algo que hoy el Equipo mantiene en el centro de su filosofía y de su actividad.

Hay también que tener en cuenta que "no somos gran cosa" y que hubo numerosos cataclismos pero la vida "siempre continuó".

Ahora, cierto, es debido al hombre, está demostrado, pero "la vida se adapta y somos nosotros quienes debemos reinventar la sociedad", añadió Pierre-Yves Cousteau.

Entre otras razones, porque "la felicidad está relacionada con el medio ambiente", recordó el ex coordinador científico de la Agencia Espacial Europea para el programa de biología de la Estación Espacial Europea.

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