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Vivir en una zona sísmica

por Francisco Sandoval Alarcón Última modificación Feb 19, 2010 08:04 PM

MEXICALI (Baja California).- Esta ciudad está en zona sísmica. Bajo la plancha de pavimento y colonias dispersas horizontalmente en lo que antes fue un gran valle agrícola, cruza la falla de San Andrés, que a lo largo de los años ha ocasionado constantes temblores en la localidad pues cada año la placa tectónica se separa un promedio de 6 centímetros, separando la Península de Baja California del resto de México.

Vivir en una zona sísmica

Mexicali es una de las ciudades con mayor incidencia de temblores al estar asentada sobre fallas sísmicas. El riesgo es latente. Foto vía USGS

Por esta ciudad también confluyen otras fallas como son: Imperial, localizada a 12 kilómetros al Este del área conocida como Centro Cívico, que en las últimas 5 décadas  ha presentado dos sismos importantes de entre 6 y 6.9 grados en la escala de Richter; la falla de Cerro Prieto, que cruza el campo geotérmico y se cree es una posible ramificación de la falla de San Jacinto.

Falla de la Laguna Salada, ubicada al norte de la Laguna, esta grieta ha registrado sismos de 5 y 6.9 grados; falla Michoacán, que se prolonga al área urbana cercana al sur de la Colonia Robledo y Cucapa, localizada en la sierra del mismo nombre.

Es esta constante actividad sísmica lo que generado que las autoridades municipales tengan identificadas zonas de alto riesgo dentro de la marcha urbana, no sólo por la intensidad con la que tiembla, pues han detectado que hay puntos dentro de la ciudad donde se sienten más fuerte las sacudidas, sino por otros factores como pueden ser los asentamientos irregulares o edificios en mal estado ya sea por su antigüedad o por una mala construcción.

Según el Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población Mexicali 2025, desarrollado por el Ayuntamiento de Mexicali, las áreas más vulnerables en caso de registrarse un sismo de alta intensidad son: El Centro Histórico y Comercial de Mexicali (zona centro); la segunda sección de Pueblo Nuevo; las colonias Pasadina y San Isidro; algunas zonas del Centro Cívico; la franja del dren 134; la Colonia Satélite; las zonas aledañas al Río Nuevo; colonia Hidalgo; bordo Wisteria; colonia Televisora y el conjunto urbano Monte Albán.

Hospital General: grande, feo y frágil

Rogelio es el nombre que adoptó este empleado de gobierno para denunciar las condiciones en que se encuentra la estructura del Hospital General de Mexicali y el temor que existe entre el personal de la institución de acudir a su lugar de trabajo. No es para menos, después del enjambre de más de 300 temblores registrados en febrero de 2008 y el más reciente de 5.9 grados dentro de la escala de Ritcher ocurrido el 30 de diciembre de 2009, el edificio quedó “sumamente dañado”, pero aun así las autoridades de Protección Civil opinan lo contrario.

Los empleados tienen miedo cada vez que sienten la sacudida de la tierra. Algunos hasta se les baja la presión y al momento de correr, los médicos y enfermeras a la par de atenderlos, los tienen que ayudar a salir casi a rastras. Así es cada vez que tiembla. Siempre con el temor latente de que el edificio de 7 pisos de concreto se puede venir abajo.

Construido en 1977, el Hospital General de Mexicali se encuentra ubicado en el Centro Cívico, una de las zonas más visitadas de la ciudad. Diariamente atienden a un promedio de 350 pacientes y tiene una capacidad de internar a otros 250.  Aquí laboran cerca de 750 empleados en los diferentes turnos. En 32 años, han sido tres los sismos de más de 6.6 grados en la escala de Ritcher que ha soportado el inmueble. Fue el del 24 de noviembre de 1987 que lo dejó afectado y fuera de servicio por dos años.

En 1989 el inmueble en desuso fue reparado, sin embargo el séptimo piso fue clausurado por las malas condiciones en que quedó después de la sacudida. Años más tarde fue reutilizado como escuela de enfermería, pero de nueva cuenta fue cerrado. Sin embargo los cerca de 400 temblores registrados en febrero de 2008 dejaron más indeleble la estructura, lo que también se transformó en temor y molestar colectivo entre los trabajadores de la institución.

Lo anterior quedó de manifiesto luego de una reunión que sostuvieron con autoridades de Protección Civil tras los sismos. En esa ocasión les señalaron que el edificio se encontraba en “óptimas condiciones” y aseguraron que en caso de presentarse un temblor fuerte el último edificio que se vendría abajo era el Hospital General. En algunos trabajadores las palabras causaron risa, en otros el enojo, pero casi todos los retaron a instalar las oficinas de Protección civil en el séptimo piso de la clínica.  Todo bajo la lógica de que si era tan seguro no tendrían inconveniente en aceptar, pero como era de esperarse, no aceptaron.

Todo el edificio esta cuarteado: En los siete pisos hay marcas o cuarteaduras que revelan el deteriorado estado de la estructura; en los baños de la planta baja hay una abertura de cerca de 4 centímetros por donde se cuelan los rayos del sol. Aparte, la pared de los elevadores está cuarteada. Esto sin contar que el séptimo piso esta convertido en un muladar de polvo, telarañas, humedad, muebles viejos, archivos regados por el piso y pedazos de yeso por el techo que literalmente se esta viniendo abajo.  

Virginia Noriega Ríos, líder municipal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), reconoció que existe “temor” y “desconfianza” entre los empleados del sector salud de Mexicali pues a pesar que las autoridades de Protección Civil insisten en señalar que el Hospital General se encuentran en “buenas condiciones”,  la realidad es que el inmueble se encuentra  dañado.

Recordó que luego del enjambre de temblores de 2008, autoridades de Protección Civil les informaron que “no corrían ningún riesgo” porque el edificio se encontraba en perfecto estado, pero aun así señala que el personal de la institución “ya trae en su mente que la estructura esta mal y siempre esta en la postura de quererse salir”.

Según Noriega no es el único inmueble dañado en Mexicali. Sostuvo que el llamado “Palacio Federal”, edificio que alberga las oficinas de dependencias federales, se esta separando en dos partes, por lo que urgió en la necesidad de reubicar a cerca de 180 trabajadores del sector salud que ahí laboran y quienes al igual que sus compañeros del Hospital General están temerosos de que pueda suceder una desgracia.

Por su parte, Alfredo Escobedo Ortiz, director de Protección Civil en el Estado, descartó que el edificio del Hospital General de Mexicali, así como el Palacio Federal, se encuentren en mal estado, pues los dictámenes practicados a los dos inmuebles señalan que no “tienen ningún daño estructural”, sin embargo cuando se le preguntó sobre las causas que  provocaron el cierre del séptimo piso del Hospital el funcionario  dijo desconocer esta situación.  

Vivir al límite

Renato García tiene más de 40 años de vivir en Mexicali y asegura que en ningún momento él o los integrantes de su familia se han sentido amenazado por los constantes temblores que sacuden a la ciudad. Por 20 años ha sido residente del Conjunto Urbano Monte Albán y aún cuando las autoridades municipales aseguran que es una zona vulnerable e insegura, Renato asegura que jamás se han acercado a ellos para reubicarlos.

Ubicados a un costado del Río Nuevo, pegado al centro de la ciudad, en su época los condominios Monte Albán fueron sinónimo de prosperidad no sólo por albergar 128 departamentos distribuidos en 4 edificios, sino porque ahí había reconocidas escuelas y  academias de ingles y contabilidad muy concurridas por la sociedad mexicalense. Sin embargo el temblor de 6.7 grados que se registró el 24 de noviembre de 1987, provocó serios daños en la estructura que a su vez motivo a muchos de sus propietarios y arrendatarios a abandonar los condominios.

 Abandonados y sin la protección de ninguna autoridad, muchos de los departamentos fueron invadidos y ocupados nuevamente por miembros de la comunidad china que poco a poco fueron poblando los edificios, así como por otras familias mexicalenses que se animaron a ingresar de esa manera.

“Hay mucha gente que invadido y nunca ha pagado un solo peso de renta”, señaló Renato, quien advirtió que lo único malo de esta situación es que en ese lapso algunos de los departamentos han sido utilizados como tienditas vende drogas o picaderos lo que a su vez ha provocado otro tipo de problemas como son los robos, los asaltos y el temor de ser agredido física o verbalmente.

Reconoció que en varias ocasiones ha leído las declaraciones periodísticas vertidas por políticos y autoridades sobre los riesgos de vivir en los condominios Monte Albán, pero aseguró que ninguno de estos personajes se ha acercado a ellos para ofrecerles una posible alternativa.  

“Si el gobierno nos propone una reubicación claro que aceptaríamos, pero siempre y cuando sea un trato justo, porque nos queremos que nos reubiquen pegado al cerro y en un pie de casa de 20 metros cuadrados que es lo que acostumbran. Nuestros departamentos miden 62 metros cuadrados y tendría que ser algo similar y decoroso”, expuso el Entrevistado.

La segunda ciudad más riesgosa

Un estudio presentado en 2001 por Geohazards Intennational (GHI), organización que a través de sus investigaciones busca impulsar políticas públicas  que permitan fortalecer la seguridad sísmica a nivel internacional, advirtió que de no implementarse planes de desarrollo que ayuden a mitigar los desastres naturales en 21 ciudades evaluadas, entre las que se encontraban Tijuana y Mexicali,  se podrían presentar consecuencias fatales.

Para el desarrollo del estudio se tomó en cuenta la cantidad de fallas sísmicas de las localidades y la rapidez con la actúan las autoridades al momento de presentarse una contingencia. Todo se midió a través de 8 diferentes cuestionarios aplicados a funcionarios de gobierno y tras el vaciado de la información se emitieron una serie de resultados que ubicaron a las ciudades con mayor riesgo de morir en caso de un sismo de alta intensidad.

Tras dos años de análisis y recopilar información, la misión llegó a la conclusión que Mexicali era la segunda ciudad del mundo en la que más riesgos corría la población estudiantil de perder la vida en caso de presentarse una sacudida fuerte. El primer lugar de la lista lo ocupó Katmandú en Asia, mientras que en el caso de Tijuana fue clasificada como una de las localidades con menores riesgos.

Según el estudio, “una persona que vive en Mexicali tiene tres probabilidades más de morir en un terremoto que una persona que vive en Quito (Ecuador) y cerca de diez veces más probable que una persona que vive en Santiago (de Chile). En la región de Asia, una persona que vive en Katmandú tiene nueve veces más probabilidades de morir en un terremoto que una persona que vive en Islamabad y 60 veces más probable que una persona que vive en Tokio”.  

Urge legislar

Luis Mendoza, investigador de tiempo completo del Departamento de Sismología de la División Ciencias de la Tierra del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y participante del estudio que en 2001 presentó GHI, reconoció que a casi 9 años de haber emitido este estudio falta mucho camino por recorrer en materia legislativa, pues la idea era que se impulsaran políticas para mitigar los afectos de un posible desastre sísmico.

Como primer paso dijo, lograron la elaboración de mapas de microzonificación sísmica con el fin de conocer cómo se mueve el terreno en las diferentes zonas de Mexicali y Tijuana. Esto con el fin de establecer cuáles son las áreas seguras para construir o en cuáles se necesita reforzar o edificar con lineamientos diferentes. Sin embargo, reconoció que el siguiente paso es el que más trabajo les cuesta pues se trata que con los mapas en la mano se pongan a mejorar los reglamentos de edificación y desarrollo.

Ahí es donde se tiene que trabajar para acelerar el proceso y contar con reglamentos que contemplen los peligros sísmicos. Que se les exija a los constructores edificar los complejos habitacionales con los materiales que disminuyan los riesgos de un derrumbe en caso de una sacudida fuerte o un terremoto, expuso el Investigador.

Reconoció que han detectado desarrollos en donde las viviendas no están reforzadas. Es decir por ahorrarse recursos las empresas constructoras sólo pegan el block uno encima de otro y jamás colocan varillas para reforzar las estructuras y colarlas con cemento.

Sismos de intensa magnitud que se han presentado en Mexicali en el transcurso del Tiempo. (Escala de Richter)

  • 7.0 grados -31 Diciembre 1934
  • 6.7 grados -19 Mayo 1940
  • 6.8 grados- 9 Febrero 1956
  • 6.5 grados -7 Agosto 1966
  • 6.6 grados- 15 Octubre 1979
  • 6.7 gradis-8 Junio 1980

 

*Francisco Sandoval Alarcón es reportero del Semanario Zeta.

 

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zona sismica-c

   Fotos de Francisco Sandoval

Acciones de Documento

gobierno flexible en permisos de construccion

Avatar Enviado por en Apr 10, 2010 01:30 PM
No se por que se aprueban complejos de vivienda en zonas previamente designadas como areas peligrosas en caso de que ocurriera un sismo, no cabe duda que esas viviendas esten bien construidas, pero senores del gobierno, no sean tan flexibles en permitir y firmar permisos en zonas de riesgo, cuando firman dan la apariencia no importarles la vida de un ser humano.

respuesta

Avatar Enviado por en Aug 03, 2010 11:37 PM
BIEN DICHO COMPAÑERO A ESTAS PERSONITAS DEL GOBIERNO LO UNICO QUE LES INTERESA ES GANAR DINERO NO IMPORTANDOLES LA SEGURIDAD DEL CIUDADANO, MIENTRAS TU ME TRAIGAS TU DINERO YO TE FIRMO DONDE QUIERAS ASI SE MANEJA TODO EN ESTE PAIS. EN POCAS PALABRAS "TODO ES NEGOCIABLE" O USTEDES QUE OPINAN... AHI LES DEJO A SU CONSIENCIA...

 
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