NO al Sonora SI
En los meses recientes el discurso oficial del Gobierno del Estado de Sonora, ha pasado de afirmar que vivimos una crisis de escasez de agua para asegurar que tenemos una sobreabundancia de la misma, solo que mal distribuida. La campaña mediática que han orquestado ha dejado a descubierto su principal objetivo, cuando presentaron de manera oficial el proyecto Sonora SI (Sistema Integral).
El activista Jorge Tadeo Vargas, hace un análisis del macroproyecto Sonora SI, el que ya está alertando a los grupos ecologistas sonorenses, pues se preeveen impactos ecológicos, sociales y económicos. Foto cortesía
Este “sistema” consiste en la construcción de cinco presas de abastecimiento en el sur del Estado, una desaladora en la Bahía del municipio de Guaymas y el encanalanamiento de algunos sistemas de riesgo en el Valle del Yaqui y el Valle del Mayo; con un costo aproximado de once mil millones de pesos de los cuales el 43% serán participación de la iniciativa privada y el resto será contribución del gobierno federal estatal y los municipios involucrados en el proyecto.
No podemos negar que existe una crisis del agua, esto no es solo un problema en el Estado, sino que tenemos una crisis a nivel global. La necesidad de buscar soluciones a esta problemática deben ser prioritaria para cualquier gobierno y se deben de construir las herramientas que impulsen políticas adecuadas para la gestión correcta del agua; sin embargo el sistema integral propuesto por el gobierno de Sonora, no solo es un proyecto incapaz de garantizar agua a largo plazo, sino que parte de una idea desarrollista, antigua, que no toma en cuenta las diferentes variables actuales, que deben ser los ejes rectores de los gobiernos actuales, como son la justicia social y ambiental, el derecho a la información y la participación ciudadana.
Comencemos con el tema económico y la deuda que generara este megaproyecto. Sin entrar mucho en detalle sobre la participación de la iniciativa privada, que es la mayor inversión del proyecto y de como esto puede abrir las puertas a la privatización del agua en Sonora, tema que siempre esta presente en las perspectivas de garantizar el liquido, mencionemos que este proyecto generara una deuda publica del Estado por aproximadamente cuatro mil millones de pesos; si sumamos la deuda del Plan Sonora Proyecta (PSP) que es de cinco mil millones de pesos, entre las dos sumaran 9 mil millones de pesos, esto la deuda en bruto, sin contar los intereses, remanentes y revolventes que generan este tipo de deudas.
El Sistema Integral plantea la crisis del agua como una mala distribución de la misma, si vemos esta perspectiva como la correcta, el proyecto tiene mucho sentido, sin embargo la crisis del agua es mucho mas compleja, es una problemática histórica de un mal manejo de los recursos hídricos y una política hídrica basada en la extracción de los recursos naturales mas allá de las capacidades de los propios ecosistemas.
Continuar con estas políticas, no solo es irresponsable, sino ingenuo y lejos de las necesidades actuales, no solo de los seres humanos, sino de los propios ecosistemas que necesitan estar en equilibrio. En resumen el SI no tiene un fundamento actualizado, sino se basa en una política con mas de treinta años de antigüedad y de obsolencia.
Continuemos ahora con las presas. En los últimos veinte años, con la formación de la Comisión Mundial de Represas, organismo multidisciplinario, formado para emitir recomendación sobre la viabilidad de la construcción de presas y que dicta una serie de recomendaciones basadas en estudios serios y bien fundamentados, la información de los impactos negativos de las presas, desde las hidroeléctricas como de abastecimiento, así como el desplazamiento al que son forzadas comunidades humanas y silvestres tiene un peso importante en la construcción de presas a nivel mundial.
El fenómeno tiene bases sólidas para decirle no a una presa. Su construcción significa un desequilibrio en los ecosistemas riparios y río abajo en los deltas de los ríos que conforman una cuenca, si a esto le sumamos que dichas construcciones contribuyen en un ocho por ciento las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) causante principal del calentamiento global y que de seguir construyéndolas esta cifra puede aumentar, tenemos que las presas no son una solución ambientalmente responsable y que pueden en mediano plazo, contribuir mas al deterioro ambiental.
Partiendo desde estos estudios, tanto la Unión Europea como los Estados Unidos han reforzado sus políticas en cuanto al tamaño, la capacidad y los materiales de construcción de las presas, siendo España el ejemplo más significativo al prohibir la construcción de nuevas presas, tanto para generar energía como para abastecimiento.
La construcción de cinco nuevas presas, como lo plantea el Sistema Integral, contradice las políticas ambientales que son el eje rector en muchos países y que deberían de ser igual en el nuestro, poniendo en riesgo un ecosistema muy desequilibrado por el uso intensivo de la producción agropecuaria, como lo es la zona riparia y en consecuencia los deltas.
Los ríos llegan a los mares por una razón, que tiene su fundamento principal en el ciclo vital del agua y no como dicen por ahí, “agua no usada, es agua desperdiciada”. Los mismos argumentos podemos usar para el acanalamiento y encementado de algunas zonas de los ríos y presas. El agua desperdiciada por los agricultores es debido al manejo y tipo de cultivo que tiene esta industria en la región, acanalar y encementar el agua, solo desequilibra aun mas el ciclo del agua, poniendolo en ríesgo. disminuyendo la precipitación y aumentando la crisis debido a la escasez.
En cuanto a la desaladora el mimso gobierno ha reconocido, ante las pocas voces que se han escuchado contra el Sonora SI, que es un proyecto inviable por los altos costos que implica desalar y transportar el agua, sin embargo, dentro del Sistema Integral, se conempla su construcción. Otra contradiccion mas del proyecto.
De igual forma que los sistemas riparios, son los responsables de la captación y cosecha de agua en las cuencas, debido a su vegetación y demás recursos bióticos, estos mismos contribuyen a mantener la precipitación en equilibrio, una cuenca deforestada, es una cuenca donde lloverá menos que en una cuenca en equilibrio.
También los humedales marinos, zonas perfectas para la construcción de las desaladoras tienen una contribución a mantener a mantener los océanos sanos, el impacto se siento no solo en el tema ambiental y geográficamente en una gran parte del mar, sino también tienen un impacto en la economía de los pueblos que viven de la pesca, pues al perder zonas de humedales, se pierden especies económicas y de uso humano. Si a la desaladora le sumamos las cinco presas podemos hablar de un declive en la precipitación ya de por si escasa en el Estado. Esto significa menos lluvia y por consiguiente menos agua.
El Sistema Integral que abandera el gobierno del Estado y avalado por la Comisión Nacional del Agua, no es un sistema integral. En este momento es difícil hablar de violaciones a las leyes ambientales y de agua del país, pues aun se encuentra en fase de proyecto, sin embargo es irresponsable y contradice las investigaciones y tendencias actuales de un manejo integral de cuencas, de mitigación y adaptación al Cambio Climático y políticas responsables social y ambientales.
Hablar de un proyecto que garantice agua para toda la población del Estado de Sonora, incluyendo la vida silvestre; tiene antes que nada involucrar a todas las cuencas del Estado, convertir en política publica la gestión de cuencas, cambiar los patrones de cultivo, en vez de buscar aumentar las hectáreas cultivables, optimizando las que ya tenemos, mediante la reconversión agrícola y dejando el monocultivo. Elevar el derecho al agua como un derecho humano fundamental.
Los proyectos de relumbrón como lo fue el PSP en la administración pasada y ahora el Sonora SI, solo generan mas deuda social, económica y ecología, que a la larga pagamos todos y en tiempos de jaque ambiental como los que vivimos actualmente, todos significa TODOS.
El NO al Sonora SI, esta fundamentado en un SI al Manejo Integral de Cuencas; existen muchos ejemplo de su funcionalidad y la gente capaz de ponerlo a funcionar, solo falta la voluntad política de llevar la gestión a una forma de gobierno que no este solo interesado en verse bien ante los medios y que no anteponga el bien común ante los beneficios de unos cuantos.
*Coordinador de la Red Jubileo Sur México, Miembro del Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos, Miembro de Marea Creciente México.






Estoy de acuerdo
NO AL SONORA SI!!