De Copenhague a Cancún: entre paradigmas, éxitos y fracasos
Mucho se ha escrito y dicho del fracaso de la COP15 en Copenague. La conferencia vino a confirmar lo que ya sabíamos: existen muchos intereses con más peso para continuar el Mercado de Carbono y las emisiones de Gases Efecto Invernadero Antropocéntrico que por encontrar soluciones justas y políticas internacionales para la mitigación y adaptación ante los efectos del Cambio Climático para las poblaciones mas vulnerables con las que se tiene un deuda social, climática y ecológica muy alta.
Jorge Tadeo Vargas, hace un análisis de los saldos de la COP15 de Copenhague y los retos que enfrentrá la COP16 de Cancún este año. Foto Archivo bionero
No sólo se fracasó en ese sentido, sino que las partes firmantes del Protocolo de Kioto que se reúnen periódicamente para fijar acuerdos tuvieron el mayor quiebre en las negociaciones, con una clara división entre los países industrializados ya sean del Norte o del Sur que fijan su desarrollo en la extracción de recursos y un nuevo bloque que exige las reparaciones y el pago de la deuda climática al Norte Global, responsable histórico del Calentamiento Global y de la deuda ecológica entre los países del sur, los más afectados por los deterioros ambientales que sufre el planeta en la actualidad (crisis hídrica, crisis alimentaria, etc.).
Sabemos que Copenague no fue un fracaso total. Para las corporaciones que hicieron su lobby antes y durante la conferencia para que el Mercado de Carbono fuera más amplio y que tanto los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), el REDD y el Cap and Trade se convirtieran en la panacea económica actual fue todo un éxito, tanto que una falsa solución como los agrocombustibles se unen a la lista de soluciones-negocio de los MDL y el Mercado de Carbono.
Tampoco fue un fracaso para las Instituciones Financieras Internacionales (IFIs) pues tanto el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y el Fondo Monetario Internacional se llevaron la mejor tajada del pastel; y para muestra el Banco Mundial, quien ha estendido préstamos a México por 6 mil 400 millones de dolares para proyectos de mitigación, lo cual puede aumentar al ser México la sede de la próxima COP a llevarse a cabo en Cancún en noviembre-diciembre de este año.
El presidente Barak Obama y su gobierno del cambio también están dentro de los ganadores de esta conferencia, al ganar tiempo para preparar una mejor estrategia para impulsar el Mercado de Carbono mas allá de los países en vías de desarrollo y llevarlo incluso a los países desarrollados, una estrategia que veremos en la próxima COP16 en México, la cual sabemos que tendrán todo el apoyo del gobierno de México que desde hace ya algunos años mantiene su discurso sobre los fondos verdes y las acciones de mitigación que no son sino medidas que permiten a los países del Sur (y ahora también del Norte) negociar con las corporaciones para continuar contaminando pagando una pequeñisima cuota económica.
Los movimientos en las calles de Copenague también se hicieron escuchar y como siempre fueron diversos y contradictorios desde los que intentaban entrar al Bela Center para hacer lobby hasta los grupos mucho más radicales que al más puro estilo del espíritu de Seattle, aprovechando el décimo aniversario de esta parte ya de la historia conocida como la Batalla de Seattle, nacimiento para muchos del movimiento altermundista, tomaron las calles y a pesar de la violencia de la policía danesa y del insoportable frío, se dejo escuchar un nuevo lema: “Cambiemos el sistema, no el Clima”.
Esta consigna siguió al movimiento altermundista hasta Cochabamba donde al amparo de Evo Morales y su doble discurso de protección a la naturaleza y sus permisos de extracción de Gas Natural, litio y total apoyo a la industria extractora, se llevo a cabo la Cumbre Climática de los Pueblos donde miles de altermundistas se dieron cita para dejar claro su rechazo a los acuerdos de la COP y sus principales aliados, las IFIs y las corporaciones que ven en el Mercado de Carbono un negocio y no una solución ante la crisis climática.
Sin embargo tanto el Klimaforum09, las acciones de calle en Copenague, y la cumbre de Cochabamba no son sino un grano de arena, ya que para hacer funcionar las medidas de mitigación y de adaptación al Cambio Climático se requieren de las acciones que se realicen en casa, en nuestra comunidad, esa es la lucha diaria y la más importante.
En Cancún están centradas las esperanzas de muchos países y de muchos movimientos, de nuevo vemos en las reuniones globales las esperanzas que nos hacen olvidar las acciones locales. Sólo nos resta esperar que las peticiones de los países del sur sean escuchadas y tengamos al menos la remediación y el pago de la deuda climática que los países del norte tienen para con la humanidad y el planeta.
El cambio de paradigma civilizatorio es necesario para enfrentar la crisis climática, aunque siento que aún no somos capaces de verla en su total magnitud. Tal vez se debe a que no es sólo una crisis climática, es una crisis ambiental mucho mas amplia y con más riesgo que sólo la adapatación al Cambio Climático.
Existe una crisis coyuntural y de entendimiento de que hacer contra el Cambio Climático, sobretodo si se habla del modelo económico actual (sea este de izquierda o derecha), principal responsable de los daños ambientales y sociales. Es un hecho incuestionable que este modelo que basa sus ganancias en la extracción, consumo y explotación en los bienes comunes ambientales tiene a la humanidad y el planeta en jaque.
*http://marea-creciente.org





