Decreta Presidente santuarios marinos y reservas en desiertos
MÉXICO.- Cinco nuevas áreas naturales protegidas, entre ellas tres santuarios marinos, fueron decretadas por el Gobierno Federal en los estados de Chihuahua, Coahuila, Veracruz, Quintana Roo y un área del Golfo de California, con la finalidad de proteger flora y fauna endémicas y en peligro de extinción.
En decretos publicados hoy en el Diario Oficial de la Federación y firmados por el Presidente Felipe Calderón, se destaca la presencia en territorio nacional de las Ventilas Hidrotermales de la Cuenca de Guaymas y de la Dorsal del Pacífico Oriental, localizadas a partir de los 500 metros bajo la superficie del mar y hasta el lecho marino, en los que existen complejos ecosistemas de fondo oceánico y donde habitan organismos que sobreviven en un medio de altas temperaturas y presiones así como altas concentraciones de metales pesados y nula iluminación, lo que les confiere un importante valor potencial de uso biotecnológico.
Estos sistemas de cordilleras y dorsales oceánicos ubicados frente a las costas de Guaymas, Sonora, contienen ventilas hidrotermales, conocidas como chimeneas o manantiales termales formados en cavidades o fracturas del suelo marino, en los que existen procesos ecológicos en condiciones extremas y por ello son hábitat de especies marinas de distribución restringida.
Se estima que el ecosistema marino protegido con el decreto pueden albergar hasta diez millones de especies de organismos, desde tapetes bacterianos hasta peces, pasando por anémonas, estrellas de mar, corales, esponjas, pepinos de mar, moluscos, gusanos de tubo y crustáceos, los que en su conjunto son importantes para el balance geoquímico del planeta, contribuyen a la productividad oceánica, al flujo de circulación del agua marina, a la formación activa de corteza terrestre y como centros de desarrollo de nuevas especies y refugio de especies relicto.
Otro de los decretos crea el área natural protegida Tiburón Ballena, la que tiene la categoría de Reserva de la Biosfera y abarca una extensión de 145 mil hectáreas, colindando con la existente Área de Protección de Flora y Fauna Yum Balam, en Quintana Roo.
En la justificación del área marina se considera relevante para la migración, reproducción, anidación y crecimiento de crustáceos de importancia comercial como camarón y la langosta espinosa (Panulirus argus), zona de tránsito para la migración de tortuga de carey (Eretmochelys imbricata), tortuga blanca (Chelonia midas), tortuga laúd (Dermochelys coriacea) y tortuga caguama (Caretta caretta), especies en peligro de extinción de acuerdo a la NOM 059-SEMARNAT-2001 de Protección a especies nativas de México de flora y fauna silvestres.
Con la categoría de área de protección de flora y fauna, la región conocida como Ocampo, localizada en el Municipio de Ocampo en el Estado de Coahuila, se incluyó en la lista de las nuevas áreas protegidas. En esta zona se desarrolla matorral micrófilo y matorral rosetófilo, ecosistemas representativos del desierto chihuahuense, en donde además existen manchones de zacatal y vegetación riparia que en conjunto albergan un acervo representativo de la biodiversidad en ecosistemas de tierra seca, además de funcionar como un corredor natural para el flujo genético del norte de Coahuila, Chihuahua y el sur de Texas, ubicada dentro de la provincia de la Sierra Madre Oriental.
Ocampo, detalla el documento publicado en el DOF, posee gran riqueza de especies de fauna, en donde se encuentran el oso negro americano (Ursus americanus eremicus) clasificada como especie con categoría en peligro de extinción, así como otros mamíferos no enlistados como son el castor (Castor canadensis mexicanus), el venado bura, (Odocoileus hemionus crooki), el puma (Puma concolor stanleyana), la zorra (Urocyon cinereoargenteus scottii), el gato montés (Lynx rufus), el mapache (Procyon lotor fuscipes), y el coyote (Canis latrans texensis).
Los Médanos de Samalayuca, localizado en los municipios de Juárez y Guadalupe, en el Estado de Chihuahua, también fueron decretados como área de protección de flora y fauna, ya que constituyen un sistema complejo único de dunas de arena compuestas por dióxido de sílice, reconocidas como las más altas de nuestro país, de los que dependen la existencia, transformación y desarrollo de alrededor de 248 especies de plantas, entre las que sobresalen 3 especies, como el sotol (Dasylirion acrotiche) y la choya (Echinocactus paryií) ambas endémicas y amenazadas, y el nopal de arena (Opuntia arenaria) sujeta a protección especial.
Este ecosistema se ubica en el Desierto Chihuahuense, uno de los sitios naturales en México en buen estado de conservación, alto en endemismos, que contiene ecosistemas representativos, entre los que resaltan los médanos.
Finalmente se decretó área natural protegida con carácter de Área de Protección de Flora y Fauna, la región conocida como Sistema Arrecifal Lobos-Tuxpan, localizada frente a las costas de los municipios de Tamiahua y Tuxpan, en el Estado de Veracruz.
Este ecosistema cuenta con gran potencial biológico, científico, económico, educativo, histórico, turístico y cultural, y está integrado por seis arrecifes tipo plataforma que, a su vez, se agrupan en dos unidades arrecifales: la primera formada por los arrecifes de Lobos conocidos como Lobos, Medio y Blanquilla y, la segunda, formada por los arrecifes de Tuxpan, denominados Tuxpan, Enmedio y Tanhuijo, entre los cuales media una distancia sin estructuras arrecifales intermedias relevantes, de más de 40 kilómetros.
Este sistema arrecifal permite variadas formas de vida marina como: corales, diversidad de crustáceos, moluscos y peces; por ello, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad lo ha identificado como una Región Prioritaria Marina para la conservación.







