Lagartos mexicanos en riesgo de desaparecer por cambio climático
Los lagartos mexicanos como lagartijas, iguanas, camaleones, geckos, entre muchos otros, que forman parte de la enorme biodiversidad mexicana y que han sido motivo de inspiración para pintores, escultores, escritores y artesanos, se encuentran en riesgo de desaparecer debido al cambio climático.
El monstruo de Gila está entre los lagartos que habitan el territorio mexicano. Foto vía dotcomtucscon.com
MÉXICO.- Fausto Méndez de la Cruz, del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Héctor Gadsden, del Instituto de Ecología en Chihuahua, analizaron 48 especies de lagartos espinosos (Sceloporus) en 200 sitios del país donde habían sido estudiados entre 1975 y 1995, pero observaron que el 12 por ciento de las poblaciones se han extinguido.
De acuerdo con Barry Sinervo de la Universidad de California y autor principal del artículo que se publica en Science, México es el país con mayor riesgo del planeta al mismo tiempo que es el de mayor biodiversidad en estos animales.
Los investigadores recopilaron datos de México que sirvieron como modelo para analizar los efectos del aumento de la temperatura en los organismos de los lagartos y determinaron patrones de riesgo de extinción en los cinco continentes.
Sinervo señala a SAPIENS que “las extinciones se concentran en lo que los biólogos llaman ‘zonas de alta biodiversidad’ donde hay muchas especies endémicas como en México, debido a la gran cantidad de especies que se han desarrollado en las diversas gamas de montañas volcánicas”.
En México, el número de nuevas especies aumenta cada año e inclusive es posible que haya entre un 30 al 50 por ciento más de especies que las que cuenta actualmente.
Para el investigador estadounidense hay muchas variedades mexicanas que se encuentran en inminente peligro de extinción pues viven al borde de sus límites termales. De hecho, el cambio de clima está ocurriendo demasiado rápido para que los lagartos compensen con adaptaciones fisiológicas a temperaturas del cuerpo más altas.
“Hay sitios en Yucatán que son demasiado calientes donde los lagartos están al borde de la desaparición”, afirma Sinervo. “El sol les proporciona calor pero cuando hay demasiado se tienen que refugiar por 9 horas al día (cuando lo normal es que lo hagan por 4 horas) y no pueden alimentarse y sus ciclos de reproducción se alteran”.
México es considerado como uno de los 10 países megadiversos del planeta y en lagartos ha sido uno de los más favorecidos debido a su historia geológica y geográfica. Confluyen las dos zonas biogeográficas (la neotropical y la neoártica) por lo que tiene condiciones únicas para albergar lagartos que se originaron en condiciones muy diferentes e incrementan la diversidad.
De acuerdo con Méndez de la Cruz, en el país hay cerca de 1204 especies de anfibios y reptiles (60% endémicos) y de ellas 400 son lagartos, cerca del 9 por ciento de los descritos hasta ahora en el mundo. Todo esto lo coloca como uno de los países más importantes en diversidad de herpetofauna.
Los lagartos son mucho más susceptibles al calentamiento climático de lo que se pensaba anteriormente, de hecho, muchas de ellas ya viven al límite de sus intervalos térmicos tolerables, especialmente cuando se trata de umbrales correspondientes a altitudes y latitudes bajas.
Para investigar la relación entre estas extinciones y la temperatura, los investigadores fueron a un sitio en la península del Yucatán donde Méndez de la Cruz y su estudiante Norberto Martínez, observaron que las poblaciones del lagarto espinoso azul disminuyó durante el curso de la investigación a pesar de que sus hábitats no habían sido alterados.
Para ello, construyeron un dispositivo que imitó la temperatura del cuerpo de un lagarto que toma el sol y registra las temperaturas en un microchip, fijaron los dispositivos por cuatro meses en localizaciones con y sin las poblaciones supervivientes de lagartos.
En los lugares donde se habían producido extinciones, los lagartos no habían tenido tiempo de alimentarse ni de reproducirse adecuadamente, ya que las altas temperaturas les obligarían a permanecer la mayor parte del tiempo guarecidos en sus refugios.
Muchas especies vivíparas de lagartos en México están confinadas a “islas” en altas elevaciones, donde el cambio climático ha sido muy rápido, dice el investigador.
Héctor Gadsden enfatiza que los análisis filogenéticos mostraron que el riesgo de lagartijas vivíparas fue dos veces más que el de lagartijas ovíparas, y que es mayor el riesgo en las montañas frías donde el clima ha cambiado más rápidamente en México.





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