Piden mayor claridad en estrategia mexicana en las negociaciones internacionales de cambio climático
Bajo un panorama de lentos avances en la negociación y grandes avances en el problema climático, terminó la sesión de negociaciones internacionales que se desarrolló en el Marco de Naciones Unidas y que tuvo lugar la semana pasada en Bonn, Alemania.
En la firma del Acuerdo de País Anfitrión para la COP16, la Secretaria Ejecutiva sobre Cambio Climático de la ONU, Christiana Figueres; y el embajador de México Juan Manuel Gómez-Robledo Verduzco. Foto vía iisd.ca
ALEMANIA.- Sin avances en temas como las metas de reducción de emisiones, sin un claro panorama sobre el futuro del Protocolo de Kioto, y sin una discusión clara sobre el financiamiento, la transferencia de tecnología y la creación de capacidades fue el saldo de la últimas negociaciones sobre cambio climático, sostuvo el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA).
Pese a lo anterior, y dentro del lenguaje político, algunas de las partes de la negociación, consideran que el panorama es más alentador que el año pasado y que ahora se podría hablar de acuerdos o una serie de decisiones políticas en temas estratégicos, como financiamiento, REDD e incluso sobre la forma legal de un Segundo periodo de compromisos del Protocolo de Kioto, al menos eso es lo que ha señalado la delegación mexicana aunque el proceso de negociación muestra otras cosas.
A su vez, la delegación también expresó que buscarán acuerdos "mínimos" en Cancún para buscar el Acuerdo jurídicamente vinculante en la COP17 que se llevará a cabo en Sudáfrica en 2011; lo cual ha causado molestia de algunas partes, que señalan que ni México ni el Secretariado de Naciones Unidas para cambio climático deben bajar las expectativas y/o el trabajo, de lo contrario, cada año sucederá lo mismo y nunca se lograrán los acuerdos esperados.
En tanto que restan sólo 6 días de negociación oficial, siendo China el país anfitrión de la siguiente sesión que será la que antecederá a las actividades en Cancún, y en la que se espera arribar a mayores acuerdos, junto con una serie de reuniones que se desarrollarán fuera de Naciones Unidas para hablar del tema.
Adicionalmente, México ha organizado al menos dos reuniones con diversos países para hablar de temas como mitigación y financiamiento, pero lo que es cierto es que no hay claridad sobre el fondo de las discusiones y sobre cuáles son las propuestas que han sido planteadas, señaló Sandra Guzmán, del programa Aire y Energía del CEMDA.
"Si bien la COP16 no depende en su totalidad de México, por tratarse de una negociación internacional en la que todos los países deben poner de su parte, lo que sí depende de México es mejorar los canales de comunicación y coordinación y buscar ser cada vez más incluyente, no sólo entre los países, sino también entre los diferentes actores como la sociedad civil, académicos y empresarios".
México se encuentra bajo el lente internacional y si bien ha incrementado su nivel de negociación a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores, que ha tomado el liderazgo en el proceso, es necesario que México tenga mejores prácticas de negociación y facilitación, tanto entre los países, como entre los sectores que participan, y no sólo a nivel internacional, sino también a nivel nacional, que hasta ahora han estado trabajando de manera dividida y sin conocimiento de lo que hacen uno de los otros.
Y sobre todo México tiene que tomar este momento como una oportunidad para que el país establezca bases firmes y de largo plazo para atender el problema, lo que necesitará además de un buen liderazgo, el desarrollo de cambios y mejoras en sectores estratégicos como el energético, el de transporte, el forestal, y por supuesto poner en marcha las acciones necesarias para reducir la vulnerabilidad del país, puntualizó Guzmán.
A sólo 6 días de negociaciones oficiales para llegar a Cancún, los países parecen no ponerse de acuerdo sobre la urgencia de atender el problema de cambio climático, aún cuando muchos de los países participantes viven en carne propia los estragos del problema: Pakistán cuyas lluvias torrenciales han afectado a más de 2000 personas, Rusia que vive las peores sequías desde hace más de 50 años, y México que aunque no habló mucho de las afectaciones vividas a causa de lluvias torrenciales en el norte del país, aún sigue sintiendo sus estragos.










